La tormenta perfecta

En 1859, el Sol emitió una llamarada solar tan gigantesca que no pasó inadvertida hasta el más común de los mortales aquí, en la propia Tierra. Los cables de los telégrafos de la época se electrificaron, y algunas de sus oficinas llegaron incluso a incendiarse. Las auroras boreales resultaron tan intensas, que los cronistas de la época aseguraron que la gente podía leer los periódicos en plena noche sólo con su luz. La tormenta se conoce como “El Acontecimiento Carrington”, en honor del astrónomo Richard Carrington, que fue testigo ocular de lo que sucedió. Resulta extraordinariamente curioso comprobar que un acontecimiento similar en nuestra sociedad, mucho más dependiente de la tecnología que hace 150 años,  tendría un efecto casi catastrófico. Un informe de la Academia Nacional de las Ciencias en Estados Unidos concluye que, de producirse hoy en día una tormenta solar de esta naturaleza, los daños causados en los sistemas de comunicaciones y en los satélites, entre otros, serían del orden de entre uno y dos BILLONES de dólares (en comparación, el desastre del huracán Katrina produjo daños estimados de unos 125.000 millones de dólares).

La “llamarada del siglo” surgió sin previo aviso. El Sol estaba en una “calma magnética” aparentemente absoluta, disfrutando de un ciclo calificado por los expertos como “de muy tranquilo”. Resulta enigmático comprender por qué el Sol tiene ciclos de once años. Para 2013, los expertos predicen un ciclo en el que se verán menos manchas solares de lo habitual, y en este nuevo estado, el Sol mostrará más o menos las mismas características del ciclo de 1859 (curiosamente el año de publicación de El origen de las Especies de Darwin)  durante el cual la “Tormenta Carrington” se desencadenó. Puede sonar paradójico asociar un estado de calma a un fenómeno tan violento. Pero la ciencia estudia este tipo de contradicciones. ¿Podemos estar en la antesala de una tormenta solar perfecta? ¿Debemos estar más tranquilos si el Sol entrara en un ciclo (como parece que va a ocurrir) con un número inusualmente bajo de manchas solares? ¿Qué significa en realidad el “Clima Solar” y cómo nos afecta? Si ocurre algo preocupante, ¿de qué armas disponemos para informar adecuadamente al público? ¿Cómo podemos escapar de la influencia de los charlatanes y los astrólogos si se produce una situación de esta naturaleza?

Como el Sol, hay multiples problemas que requieren un análisis serio, riguroso y ameno. Últimamente los medios recogen un sinfín de terremotos y desgracias humanas, unidas a las erupciones volcánicas. ¿Puede llegar la gente a pensar que algo extraño ocurre? No es la primera vez que alguien me pregunta si el fin del mundo esta cerca. Parece que es un temor que flota como el polvo del desierto en el aire: se respira continuamente, y es recurrente. La gente tiende a olvidar que somos cautivos del Sol. Sin la luz solar, no podríamos siquiera existir. La NASA ya ha puesto en el espacio el que será el mejor y más preciso vigilante del Sol. Y los científicos no descartan sorpresas “inesperadas”. ¿Que tipo de sorpresas?  Hablamos de preparar una sociedad para que admita de forma natural los cambiantes conocimientos que va produciendo la ciencia. Una sociedad del conocimiento. Como escritor, me gustan las historias que enganchan a la gente. Pero como periodista, lo esencial es proporcionar al ciudadano la mejor y más precisa información, huyendo de rumores y chismorreos. Y desde luego, a la vista de estas previsiones, me encantaría que alguien me explicara con claridad cómo podría ser el siguiente ciclo solar (el número 24 de las estadísticas) y que podemos esperar del Sol, la estrella que nos mantiene con vida. Sería sin duda un programa de televisión apasionante.

Luis Miguel Ariza es novelista, periodista científico. Fue coordinador y co-guionista de la serie 2.Mil, producida por RTVE.

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Un comentario en “La tormenta perfecta

  1. ¿La red eléctrica, los satélites o las comunicaciones podrían dejar de funcionar?.
    Me gustaría que me explicaran como es esto posible y como evoluciona una tormenta solar.
    Me parece un tema apasionante.
    Muchas gracias

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