el cierre sucio del carbón que puede ser limpio

El día nos deja, de momento, once detenidos, diez en Asturias y uno en León. Según la fuente citada por el diario “La Nueva España”, la Delegación del Gobierno del Principado de Asturias, estos “bárbaros” lanzaban cohetes, tornillería y piedras para defender la barricada con la que habían cortado la carretera AS-1, en Bendición. La misma información aporta datos sobre el material que los agentes de la Guardia Civil pillaron a los insurgentes: petardos – desconocemos si falleros o como los de celebrar que somos “campeones”- y cincuenta pelotas de golf , unas cinco por cabeza.

Por la mañana, el Ministro de Industria, Energía y Turismo volvía a insistir en la mesa de ¿negociación? con los sindicatos mineros, en su “no hay margen de maniobra”. ¿Y el remanente de  400 millones de euros del Instituto del Carbón?

Ambas situaciones no hablan bien de un país cuyo Gobierno está haciendo juego “sucio”. José Manuel Soria es un licenciado en económicas y empresariales, un señor que de números, en principio, sabe. José Manuel Soria defiende una decisión ruinosa para la economía de este país, arbitraria para los mas de seis mil trabajadores (4000 en las minas y 2000 en las empresas subcontratadas mas casi cinco mil puestos indirectos) y los empresarios que ingenuamente creyeron que el futuro pasaba por invertir en la modernización, nuevas tecnologías o I+D. El “súbito” arrepentimiento sobre lo comprometido no tiene otra justificación que promover un nuevo “agujero negro” en nuestra finanzas. El cierre precipitado de los pozos mineros, según evaluación de Carbounión, tendría un coste de 6.248 millones de euros. Adaptar las Centrales Térmicas a un nuevo mix energético supondría invertir 500 millones de euros en cada una de ellas.  El actual caballo de batalla de las subvenciones recortadas, unos 190.  

No cuenta José Manuel Soria que las ayudas de este año, 2012, aún no han llegado porque no han sido convocadas: estamos en el mes de julio.

Estoy convencida de que José Manuel Soria sabe , por el Ministerio en el que trabaja, que ha subido la tarifa eléctrica en España; no tengo tan claro que conozca la repercusión sobre el sistema tarifario del cierre de las minas de carbón.

Por último, José Manuel Soria no ha explicado la contribución del sector a la economía del Estado, en qué proporción las ayudas vuelven a las arcas públicas a través de las cargas fiscales y coberturas sociales que soporta el sector: “Si nos fijamos solamente en los pagos impositivos que soportan las empresas mineras en concepto de cotizaciones sociales, impuestos ligados a la producción e impuesto sobre el valor añadido (IVA), el balance es muy positivo para el erario público. Por cada euro que da el Estado en concepto de ayudas al funcionamiento al sector minero, se reportan 3 euros por los conceptos fiscales mencionados si aunamos la fiscalidad propia de la actividad (paridad con las ayudas) y la que resulta del circuito de arrastre en otras ramas de actividad (efecto multiplicador)”

El resumen ejecutivo de la Agencia Internacional de Energía 2011, para el carbón:

El carbón, ¿se mantiene a flote o sigue a toda máquina?

El carbón ha cubierto cerca de la mitad del incremento de la demanda mundial de energía durante la última década. Averiguar si esta tendencia cambiará y en qué medida constituye una de las cuestiones más relevantes para el futuro de la economía mundial de la energía. De mantenerse las políticas actuales, la utilización de carbón crecerá un 65% más de aquí a 2035, por lo que el carbón adelantará al petróleo como combustible dominante en el mix energético mundial. En el Escenario de Nuevas Políticas, la utilización mundial de carbón aumenta durante los próximos diez años, pero se estabiliza posteriormente para terminar a un nivel un 25% superior al de 2009. No obstante, para que el Escenario 450 se haga realidad, es necesario que el consumo de carbón alcance su máximo bastante antes de 2020 y luego descienda. El abanico de previsiones para la demanda de carbón en 2035 en los tres escenarios es casi tan amplia como la demanda mundial total de carbón en 2009.

 Las implicaciones que esto conlleva en términos de opciones políticas y tecnológicas para el clima mundial son enormes.

 El consumo de carbón de China representa prácticamente la mitad de la demanda mundial, y el Plan Quinquenal 2011-2015 de este país, que pretende reducir la intensidad de energía y carbono de su economía, constituirá un factor determinante para los mercados mundiales de carbón. La emergencia de China como importador neto de carbón en 2009 conllevó una subida de los precios y nuevas inversiones en los países exportadores, tales como Australia, Indonesia, Rusia y Mongolia. En el Escenario de Nuevas Políticas, el principal mercado de comercialización del carbón continúa desplazándose del Atlántico al Pacífico, pero la envergadura y la dirección de los flujos comerciales internacionales resultan muy inciertas, particularmente después de 2010. Bastaría con una modificación relativamente pequeña de la demanda o de la oferta chinas para que este país se convirtiera de nuevo en exportador neto y compitiese en los mercados con países que están invirtiendo actualmente para satisfacer precisamente las necesidades de esta economía. Por otra parte, también en el Escenario de Nuevas Políticas, la utilización de carbón en la India duplica, de forma que este país desplazaría a Estados Unidos como segundo consumidor mundial de carbón y se convertiría en el mayor importador de carbón en la década que comienza en 2020.

 Un amplio despliegue de centrales eléctricas más eficientes alimentadas con carbón y de tecnología de captura y almacenamiento de carbono (CAC) podría impulsar las perspectivas a largo plazo para el carbón, pero subsisten considerables escollos.  Si la eficiencia energética media de todas las centrales eléctricas alimentadas con carbón fuera cinco puntos porcentuales más elevada que en el Escenario de Nuevas Políticas en 2035, ese acelerado abandono de las tecnologías de combustión menos eficientes haría disminuir un 8% las emisiones de CO2  del sector eléctrico y reduciría la contaminación local del aire.

 Optar por una tecnología más eficiente para las nuevas centrales eléctricas de carbón exigiría unas inversiones complementarias relativamente modestas, pero mejorar los niveles de eficiencia de las centrales existentes resultará mucho más oneroso. En el Escenario de Nuevas Políticas, la tecnología de CAC empieza a desempeñar un papel solo a finales del periodo contemplado. Por el contrario, la CAC constituye una opción de disminución esencial en el Escenario 450, ya que aporta prácticamente un quinto de las reducciones adicionales de emisiones requeridas. Si la tecnología de CAC no se extiende ampliamente durante la tercera década de este siglo, supondrá una extraordinaria carga sobre otras tecnologías de baja emisión de carbono para alcanzar un nivel de emisiones acorde con los objetivos climáticos mundiales”.

Esta tarde, una portavoz de un grupo minero, me decía: “Cerraran nuestras minas, pero veremos pasar camiones con carbón importado delante de ellas”

Lo que hemos aprendido sobre el carbón, las investigaciones punteras en el mundo sobre captura y almacenamiento de CO2 de nuestros investigadores, las empresas españolas que han desarrollado tecnologías capaces de situar a  yacimientos nacionales entre los mas competitivos y seguros del planeta, será el tema de la próxima entrada.

 

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Acerca de Isabel Paz

Periodista Trabajos Divulgación Científica: "2.mil" (TVE), "Tiempo del Sistema Solar" (TVE), "Nos vemos en Marte" , "Magistrales"

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