
Ilustración de Alba escayo para El bisturí de Darwin
Mi primer encuentro con Bunge fue en una papelera. Ocurrió hace años, en un aeropuerto. Entonces, los residuos orgánicos se mezclaban con papel, plástico…A “Borges científico” le había caído, en la cara, un helado de chocolate. Me llamó la atención aquel librito con cuatro Borges en la portada. Lo conservo.
Mario Bunge profundizaba en una relación, a primera vista, imposible: Borges y Einstein, ficción y fórmulas matemáticas…El trabajo, de apenas treinta páginas, estaba plagado de ideas brillantes, de asociaciones lógicas, de imaginación desbordante. Pero, sobre todo, el librito embadurnado, describía una fórmula mágica: “fantasía disciplinada”. Te aseguro que, si combinas en la proporción adecuada fantasía artística y fantasía científica o técnica, descubrirás que no es necesario optar entre la fantasía y la disciplina, que lo que mas vale es la fantasía disciplinada. Mario Bunge está seguro: “Conviene pues cultivar la fantasía, y esto no sólo en los campos del arte, de la ciencia y de la técnica, sino también en la política, dominada por ideologías escleróticas. Para renovar nuestras sociedades necesitamos políticos con la imaginación de Borges o de un Einstein. No para escapar de los atroces problemas de la sociedad moderna, sino para abordarlos con tanta imaginación como información” Continuar leyendo ‘Mario Bunge: la gente se hartó de someterse a gobernantes corruptos y tiránicos…’