“Hace más o menos un mes visité, por cuarta vez en mi vida ( pero ésta será la última), la Bienal de Venecia. Estuve allí un par de horas, creo, y al salir advertí que a ni uno solo de todos los cuadros, esculturas y objetos que había visto, en la veintena de pabellones que recorrí, le hubiera abierto las puertas de mi casa. El espectáculo era tan aburrido, farsesco y desolador como la exposición de la Royal Academy, pero multiplicado por cien y con decenas de países representados en la patética mojiganga, donde, bajo la coartada de la modernidad, el experimento, la búsqueda de nuevos medios de expresión, en verdad se documentaba la terrible orfandad de las ideas, la cultura artística, de destreza artesanal, de autenticidad e integridad que caracterizaba a buena parte del quehacer plástico en nuestros días” Mario Vargas Llosa, La civilización del espectáculo
Mario Vargas Llosa es, entre otras muchas cosas, un excelente fotógrafo de la guerra mediática que sacude, ahora, nuestra civilización. Las bombas cargadas de apaños y negocios te explotan, sin que puedas evitarlo, en cada esquina. Día a día consiguen vaciar tú el cerebro, que aceptes la basura como nutriente esencial para continuar viviendo. Esa dependencia, desgracia o contingencia borra la memoria de los espectadores y “por eso tampoco tienen remordimientos ni verdadera conciencia”
En la parte opuesta, enfrente de la “bienal”, en el punto que mira a otro, en contra y en pugna, te encuentras los “sueños”. Son imágenes de una guerrilla insobornable que busca a cualquier precio la fantasía que encierra el Arte. Jelena Djuric y Alba Escayo viven en la burbuja que les permite apartarse de la realidad inmediata, del medio hipócrita y cómplice que quiere pasar por auténtico. Continuar leyendo ‘Sueños…’





