
En el año 2000, la Unión Europea diseñó un futuro económico fantástico. Apostó por situar su economía como la mas competitiva y dinámica del mundo en el año 2010 ¡No pudo ser! En la base de esa revolución estaba El Conocimiento. La fallida Estrategia de Lisboa identificaba la capacidad de innovar con la de crecer. Creó el Espacio Europeo de Investigación (European Research Area,ERA), un mercado común de la ciencia.
En el actual escenario de crisis financiera y económica, en el que la UE se desenvuelve desde el segundo semestre de 2008, los socios europeos revisaron objetivos para encarar el 2020. Sabían y saben que el recurso básico estará en el saber y su éxito dependerá de la voluntad de aplicar conocimiento para generar mas conocimiento.
Lograr que “la ciencia de frontera sea el elemento dinámico para afrontar los retos del futuro” fue el primer propósito de la Presidencia del Consejo Europeo de Investigación en 2010, con la “crisis” declarada.
Sólo hay un camino para llegar a la meta y es no volver a abandonar la investigación.
Los rumores, crisis de pánico, inseguridad política, mercados, servidumbres apuntan a un recorte en la débil apuesta económica española por la I+D+i. Lo que hace tan solo cuatro años se presentaba como imperativo social, es ahora moneda de ajuste. Identificábamos progreso con conocimiento. Si los pronósticos se cumplen es justo hablar de retroceso, de involución, de dependencia, de ruina. Si un gobierno decide cortar el futuro de forma violenta y brusca, tendremos que evitarlo. Es una evidencia que España ya no tiene Ministerio de Ciencia. Continuar leyendo ‘¿Que investiguen otros? ¿Otra vez?’